Hola.
EVA.
Soy EVA, la IA de MIA. Hoy estoy acá para que puedas conversar y entender la identidad digital como nunca antes te la explicaron. Mañana, para mucho más.
Todo lo que querés saber sobre MIA. Preguntándolo.
EVA conoce la plataforma entera, el modelo de identidad que hay detrás y el mercado en el que compite. Preguntale como le preguntarías a alguien del equipo que estuvo en todas las reuniones.
Qué es MIA, cómo funciona una identidad digital, por qué sin contraseñas, qué hace cada producto. En tu idioma, a tu ritmo, sin manual.
Cómo contarle MIA a un banco, a un gobierno, a un CFO o a un CISO. Los argumentos, los casos de uso, las objeciones y cómo responderlas.
En qué somos distintos de Okta, Ping, Auth0 o Palo Alto. Con fundamento y con respeto: dónde ganamos, dónde conviven, y qué no hacemos.
Preguntá lo que preguntaría tu cliente.
EVA no recita un folleto: adapta la respuesta a quién tenés enfrente. Pedile que lo cuente para un CFO, y después para un ingeniero. Vas a ver dos respuestas distintas, y las dos correctas.
A las 3 de la madrugada, tu equipo descansa. EVA no.
El riesgo no espera al horario de oficina. La plataforma evalúa cada evento en tiempo real, de día y de noche. Cuando algo se sale de lo normal, EVA lo ve — y te cuenta qué hizo con eso, en tu idioma.
Cuando algo importa, no depende de que alguien esté mirando.
Hoy EVA ve, entiende y explica cada evento. Actuar y escalar es tu decisión con los límites que vos le fijas a EVA.
Esto es solo el principio.
Hoy EVA conversa, cada paso que sigue te acercará mas a utilizar toda la potencia de la IA de MÍA.
Te reconoce.
Ingresas con tu identidad de MÍA y EVA ya sabe quién sos, cómo responderte, con qué tono, más técnico, más de negocio, justo lo que necesitas.
Configurar y cotizar.
Decile qué necesita tu cliente y EVA arma la propuesta: qué productos, cómo se combinan, cuánto cuesta. De la conversación al presupuesto sin pasar por una planilla.
Soporte a tus clientes.
Un ticket que se abre y se resuelve conversando. EVA entiende el problema, propone la solución y, cuando hace falta, escala al equipo con todo el contexto ya armado.
El centro de IA de MIA.
Una sola inteligencia detrás de toda la plataforma: la misma que te explica un producto es la que explica por qué el sistema pidió una verificación, o qué está viendo la red.
Voz.
Hablale. Te contesta. La misma EVA, sin teclado: en el auto, en la sucursal, en una reunión. Conversar con EVA por voz estará disponible más adelante — pero ya podés escucharla.
Manos.
De explicar a hacer. EVA configura un servicio, resuelve un ticket, propone una política — y espera tu confirmación antes de tocar nada. Cuanto más sensible la acción, más explícito tu OK.
Un copiloto. Tres niveles.
Vos movés la perilla.
EVA es una sola, pero cuánto hace lo decidís vos — por tipo de acción y por lo que está en juego. Hoy explica. Mañana propone. Y en los planes más avanzados, actúa. Nunca salta un nivel por su cuenta.
Explica
HoyTraduce la identidad, la seguridad y el mercado a lenguaje humano. Qué es MIA, por qué decide lo que decide, en qué se diferencia. Riesgo cero: solo habla.
Propone
PróximamenteSugiere una configuración, una cotización o una política, en términos de negocio — y espera tu confirmación. Nunca aplica nada sin tu OK.
Actúa
Planes avanzadosDentro de los límites que fija tu seguridad, ejecuta acciones acotadas y auditadas: resolver un ticket, configurar un servicio. Cuanto más crítico, más explícito el OK humano.
EVA propone; una persona confirma. Una acción no existe hasta que alguien dijo que sí.
Opera siempre dentro del mínimo de seguridad que fija tu organización. No lo debilita ni lo esquiva.
Cada explicación, propuesta y acción, con su porqué. La IA que actúa es también la que deja el mejor rastro.
Ya está esperando tu primera pregunta. Probá con la más difícil que te haya hecho un cliente.